Tanto ha errado el tiro el panfleto progresista que el agraviado ha tenido que salir a poner a cada uno en su sitio, y no ha sido precisamente en el periódico que ha lanzado tantas inexactitudes, sino en el diario del grupo Libertad Digital y del que se han hecho algunos colaboradores, que últimamente se está viendo en el papel de buen samaritano de las causas liberales. El caso es que Público incluso adornó el ataque con un póster a todo color con las relaciones de personas, mass media, centros de pensamiento y gobiernos que formarían parte de un lobby neocon cuyo objetivo no es otro que el de socavar el liderazgo de España en la industria verde. Eso me suena ya a viejo, lo del antipatriotismo pudo servir una vez y para cierto perfil de ciudadano analfabeto, ciudadano al que intenta captar el think tank de la señorita pepis que dirige ese exponente de la racionabilidad progresista que es Javier Caldera.
No me he leído detalladamente el informe del grupo de investigadores de la Universidad Rey Juan Carlos, pero de una lectura en diagonal se puede extraer que:
- Cada trabajo verde creado ha costado 571.138 € de media en subsidios, cifra que llega al millón de euros en el caso de la energía eólica.
- Cada megavatio verde instalado ha destruido de media 5,28 puestos de trabajo gracias a la enorme cantidad de recursos financieros y subvenciones que ha necesitado.
- El sobrecoste total de la energía verde (diferencia de haberla comprado en el mercado de renovables, frente a subvencionarla) durante el periodo 2000-2008 suma la nada despreciable cantidad de 7.918,54 millones de Euros, cifra similar a la deuda de los ayuntamientos con sus empresas proveedoras, empresas que tienen que despedir y cerrar por la deuda que los ayuntamientos dejan de pagar.
Si de verdad les preocupa la situación del país y persiguen el bien hacer y el patriotismo: Que se piren.





